|
El mundo, que no ha parado ni un momento, dice una cancion y muchas veces todos los seres humanos nos sentimos asi, abrumados por los cambios constantes que modifican nuestra vida sin que podamos hacer nada por evitarlos, conscientes de que la modernidad implica, lamentablemente, cambios y mas cambios.
Sin embargo, no todo cambio es bueno per se: por ejemplo, si usted conoce los viejos hoteles donde soliamos ir de niños con nuestros padres se dara cuenta que eran mucho mejor que los actuales, tanto en atencion como en instalaciones.
Esos hoteles eran lugares inmensos donde los dueños nos recibian y, lo mas importante de todo, nos hacian sentir desde el primer dia como parte de su familia, ademas de permitirnos correr libremente por sus pasillos en compañia de sus propios hijos (normalmente niños y niñas de nuestra edad).
¿Eso es posible en los alojamientos actuales? Digamos la verdad ahora que no hay nadie viendo: no, eso es imposible en los hoteles actuales donde parece regir la idea de que es la administracion y no los clientes los que tienen toda la razon.
¿Cuando cambio todo? ¿Cuando el mundo quedo, siguiendo las palabras del escritor uruguayo Eduardo Galeano, patas arriba? Cuando los gurus del alojamiento comenzaron con su predica declamatoria e intensiva reclamando mas derechos para los administradores.
De esta manera pasamos de ser clientes que pagaban por un servicio a clientes que pagan para cumplir las ordenes de otros, con carteles que nos indican a que hora acostarnos, levantarnos, comer y meternos a la piscina; esto, por supuesto, puede cambiar si usted visita nuestros hoteles en Santiago de Compostela, el lugar donde la modernidad y la tradicion se combinan para darle beneficios excelentes.
Visite nuestra pagina web e informese de todo lo que tenemos para darle: http://www.hotelcompostela.es
|